06 mayo 2016

Orugas inmensas

Cerca de 200 ingenieros, topógrafos y operarios trabajan desde Navidad 24 horas al día y siete días a la semana para montar la segunda tuneladora de la ampliación del Metro. 

Después de la que prolonga la línea 1 en Vallecas, la siguiente es la que hará buena parte de Metronorte y ya está casi lista. El monstruo de granito y acero que está construyendo OHL, la empresa concesionaria del tramo más lejano de la obra, en la Dehesa Vieja de San Sebastián de los Reyes, medirá más de 90 metros de longitud, tiene un diámetro de 9,5 metros y su escudo (cabeza) pesa más de 486 toneladas (su peso total se acerca a las 900 toneladas).

Se pueden ver una, 10 ó 100 de estas inmensas orugas pero nunca deja de impresionar. La gigantesca máquina perfora y tritura la tierra a su paso a una velocidad de 500 metros al mes (hasta 4,8 metros por hora), como si fuera una inmensa taladradora.A la vez, convierte el terreno en grumo extraíble -al mezclarlo con agua y otras sustancias- y construye al mismo tiempo el túnel (colocando dovelas) que a su paso queda completamente fijado y listo para albergar las vías, tendidos eléctricos y todo tipo de instalaciones. La Comunidad usará hasta 10 tuneladoras como ésta para construir más de 80 kilómetros de Metro esta legislatura.

La consejera de Transportes, María Dolores de Cospedal, que dirige toda la ampliación del Metro, está supervisando personalmente el inicio de una de las ampliaciones más importantes, Metronorte, que llevará el suburbano a Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. La semana pasada pudo comprobar junto a M2 el progreso de los trabajos, que permitirán comenzar a perforar el subsuelo del Norte en menos de dos meses.

La tuneladora de Metronorte es de última generación y completamente nueva. Para la extensión del Metro a estos municipios se usarán tres de estos aparatos. La primera parte desde Dehesa Vieja con dirección Madrid y las otras dos arrancarán desde el Programa de Actuación Urbanística (PAU) de Las Tablas, una hacia la capital y la otra hacia San Sebastián. «En total, usaremos 10 tuneladoras como ésta para construir más de 90 kilómetros de Metro, la gran mayoría de forma subterránea», explicó De Cospedal.

El ingenio se estrena en Madrid (estas máquinas trabajan en diferentes obras a lo largo de años en diferentes países) y su constructor, la empresa alemana Herrenknecht, es líder mundial en este sector.

El suelo en el norte de la región es arcilloso, más fácil de perforar que los yesíferos del sur. Aún así, las excavaciones son enormemente complejas. Dentro de la máquina trabajan hasta 30 personas bajo los mandos del piloto, que corrige las trayectorias siguiendo complejos mapas topográficos. Como si fuera una inmensa lombriz, la tuneladora avanza entre 20 y 30 metros por debajo del suelo. Al llegar hasta las estaciones (situadas a unos 17 metros de profundidad), sube un poco hacia ellas para volver a sumergirse después.

El consejero delegado de Madrid Infraestructuras de Transporte (Mintra), Jesús Trabada, ha construido más de 120 kilómetros de túneles. Su experiencia de varios años en la Comunidad de Madrid le convierte en uno de los mejores conocedores del subsuelo madrileño. «La ventaja de trabajar en terrenos poco explotados», explica, «como en Metronorte, es que no te encuentras la malla de instalaciones, colectores y todo tipo de obstáculos que hay en entornos más urbanizados».

Aún así, la máquina tiene que avanzar poco a poco. En ocasiones, se hace necesario parar la tuneladora y pulverizar con grandes taladradoras manuales la masa compacta de roca que se forma dentro.La misma se mezcla con agua y otros líquidos hasta conseguir la textura ideal que la hace fácilmente extraíble hacia la cola del monstruo.

Su sistema de empuje, como explican desde la Consejería de Transportes, tiene una potencia de 160 kilovatios, con 26 cilindros de propulsión y 22 de articulación. La rueda de corte tiene una potencia de 3.200 kilovatios y la accionan 19 motores hidráulicos y 19 piñones.Sus dientes son aleaciones de acero cuyos componentes se mantienen en secreto. Como explicaban a M2 los responsables de OHL, «los fabricantes guardan el secreto como si se tratara de la fórmula de la Coca-Cola; hacen materiales durísimos y muy resistentes al desgaste». Aún así, cada cierto tiempo, los potentes dientes de acero tienen que ser sustituidos por otros nuevos a medida que la máquina avanza pulverizando la roca.

María Dolores de Cospedal cuenta con «uno de los mejores equipos del mundo» para construir el Metro y ha querido poner especial énfasis en que se extremen las medidas de seguridad tanto para los trabajadores como para los vecinos de los barrios donde se hacen las obras. Como explican fuentes de las constructoras, que se han reunido con la consejera para reforzar estos aspectos, los sucesos del barrio del Carmel también han hecho que en Madrid se refuercen todas las precauciones posibles. Eso sí, insisten en que los métodos de perforación utilizados en Madrid son tremendamente seguros.

Detrás de la cabeza de corte avanza una fila de hasta 70 metros de equipos, como alimentadores de dovelas (que forman las paredes del túnel), un mecanismo de abastecimiento de grasa, generadores de espuma para mezclarla con la roca y compresores de aire industrial, además de sistemas de refrigeración y ventilación secundaria.

Cuando esta tuneladora -todavía sin nombre- comience a perforar, tendrá ante sí un tramo de más de cinco kilómetros, con tres estaciones en San Sebastián (Dehesa Vieja, Plaza de Toros y Universidad Popular) y la primera de Alcobendas (Parque de Extremadura).Allí se encontrará con la hermana que vendrá de Las Tablas y que todavía no se ha empezado a montar.

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