06 mayo 2014

Las mujeres están hiperconectadas

Si las mujeres podemos presumir de tener la capacidad de hacer varias cosas a la vez, las nuevas tecnologías, que facilitan y aceleran el trabajo mejorando la producción, nos convierten en personas hiperconectadas, multipropósito y todavía más puedo-con-todo. 

Diferentes investigaciones admiten que tenemos un cerebro fisiológicamente mejor preparado que el masculino para atender tareas dispares en un mismo momento, por cómo están conectadas las distintas zonas del encéfalo. 

Eso, que ciertamente es una ventaja en muchos casos –los hombres tienen otras–, puede derivar en alguna esclavitud e incluso ansiedad. Y es que a veces es excesivo el tiempo que dedicamos, por ejemplo, a los teléfonos inteligentes, con los que controlamos todo. 

Ahora nos preguntamos cómo podíamos apañarnos antes sin tanta tecnología. Nosotras, que siempre hemos buscado nuestra autonomía, tenemos una nueva dependencia –hasta en vacaciones–, que además compartimos con ellos: las maquinitas. 

No olvidemos que cada vez más informes nos alertan sobre los efectos dañinos del uso del móvil. La Sociedad Británica de Psicología habla incluso de que la obsesión y el estrés nos pueden hacer sentir "vibraciones fantasma" cuando esperamos ansiosamente un correo electrónico, un mensaje o un WhatsApp, y que el estrés aumenta cuantas más veces miramos la pantalla del móvil para ver si ha llegado alguno. 

Además, consultarlo antes de dormir, o las propias ondas de la conexión WiFi, alteran algo tan vital como es el sueño. 

Lo ideal es que seamos capaces de apagarlo y disfrutar, dado que, aunque no estemos en todo, el mundo sigue girando igual, y empleemos esa capacidad de vivir hiperconectadas para conectarnos con especial hincapié a nuestros seres queridos, contagiándoles energía positiva, dándoles lo mejor de nosotras, ya que ellos sí que son quienes nos pueden alegrar y facilitar la vida, mucho más que cualquier sofisticado aparato multitarea, porque nos ofrecen el verdadero motor de una vida plena: amor.

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