22 abril 2018

Himalaya, las montañas de los Dioses

Sus pies no deben tocar nunca el suelo. De ahí que la Kumari de Patan, una de las diosas vivientes más importantes del valle de Katmandú, mire a sus fieles desde un pequeño trono de madera rematado por una serpiente dorada. Tampoco debe hablar. Un sábado por la mañana su mirada, marcada en col negro y labios de carmín, transmite un desinterés total por sus visitantes extranjeros. Cómo culparla. Unika Bajracharya tiene 8 años. Dejará de ser diosa y protectora de los nepalíes cuando alcance la pubertad. No es fácil atisbar a una de las diez kumaris del país del Himalaya. En Patan recibe visitas en determinados momentos a cambio de una ofrenda. De ahí que muchas veces, la primera parada en la también llamada Laliput, o "ciudad de la belleza" en sánscrito, suela ser la casa de la divinidad, identificada con un pequeño letrero.



La bendición de la Kumari deja al viajero trastocado. Pero con pocas horas que lleve en Nepal ya se habrá acostumbrado. Para llegar a Patan hay que cruzar el Bagmati, río sagrado para el hinduismo, donde la gente contempla a diario el rito de la cremación. Sus turbias aguas apenas sirven de frontera física en el maremágnum del valle de Katmandú. Pero en la orilla de Laliput, esa maraña de calles abigarradas y caóticas, ese cúmulo envolvente de exotismo, de pronto se torna más manejable. Patan es más abierta y apacible. Se puede decir que dibuja la cara más bohemia y sofisticada de esta región donde se concentra la mayor parte de la población de Nepal.

Encajado entre la India y el Tíbet, este país puede presumir lo que quiera de montaña, pero es también único en el mundo por la concentración de monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad. De todos ellos, el más espectacular es la plaza Durbar de Lalitpur, que hoy, incluso después del terremoto que sufrió en 2015, sigue siendo el conjunto de templos y palacios más valioso y mejor conservado del país. Recuperados del encuentro con la diosa viviente, hay que empezar a devorar Patan por esta plaza de película. "Hasta el siglo XII, esta fue la capital de un reino independiente muy poderoso dominado por los reyes Malla y el lugar donde se agolparon los mejores artesanos del bronce y el metal", explica el guía local Niranjan Raj Joshi.

SANTUARIOS Y PAGODAS

Frente al Palacio Real del siglo XIV, hoy convertido en un museo de arte antiguo, se amontonan los templos y pagodas, cada uno dedicado a una deidad diferente del hinduismo y el budismo, así como estatuas de reyes y encarnaciones de dioses que se posan sobre esbeltas columnas. Uno de los templos más importantes es el Krishna Mandir, esculpido en piedra y coronado por pináculos dorados. Otros como el Bhimsen y el Vishwanath presentan tallas en madera. Hay tres pequeñas estructuras dedicadas a Vishnu construidas en ladrillo. Y llama la atención el templo Krishna por su forma octogonal. Patan es la más vieja del valle y prueba de ello es una fuente del siglo VI que aparece al norte de la plaza. Lástima que los dos pabellones que la custodiaban fueron destruidos en el último terremoto.

Al cóctel religioso hay por supuesto que añadir a sus fieles, con el colorido de sus saris y las ofrendas de flores, el olor a incienso, el murmullo de los mantras…, todo un asalto a los sentidos. Por suerte, una de los características de Patan son sus chowk, los patios a modo de claustros donde sentarse a descansar... y a asimilar. Otra opción son sus muchos cafés y restaurantes, frecuentados por los extranjeros y expatriados, muchos de los cuales eligen esta ciudad para vivir. Por haber hay hasta un garito español regentado por Bibhushan, que vivió diez años en Barcelona y asegura que "el gazpacho le sale muy bueno porque lo hace con la Thermomix". Los nepalíes son gente acogedora y amable que enseguida conquista al viajero.

Patan es además la ciudad más budista del valle. Muchos de sus 55 templos y 136 monasterios son budistas. Muy cerca de la plaza Durban es de obligada visita el Templo Dorado, sin duda uno de los más bellos. Fundado en el siglo XII, debe su nombre al cobre y pan de oro que cubren su fachada.

No hay mejor escaparate del trabajo que han dado fama a los orfebres de la ciudad. En el monasterio viven ocho personas y el primer sacerdote siempre es un niño menor de 12 años. "Cada mes hay un chaval de una familia distinta. Durante esos 30 días el aprendiz de monje se baña pero no puede cambiarse de ropa, así que puedes calcular el tiempo que lleva según lo sucio que lleve el hábito", cuenta Joshi. El monje, sonriente y sin miedo a las fotos, sola lleva una manga puesta. "Necesita un brazo desnudo para hacer las ofrendas", explica el guía. Porque en su estancia en el templo aprenderá todos los ritos budistas, incluida la meditación, tan presente en muchas de las actividades diarias de los nepalíes. Y, curiosamente, importante también para algunos artesanos, como, por ejemplo, los artistas de la tradicional Thanka, esa pintura religiosa de mil colores que se enrolla. "Requiere tal nivel de concentración que los aprendices recurren a la meditación para mantenerse tanto tiempo sentados", afirma nuestro imprescindible guía.

En Patan se tropieza uno con muchos estudios de esta disciplina. También con los mejores orfebres de cuencos del Himalaya, también llamados cuencos cantarines o tibetanos que se utilizan para abrir los chakras. Un paseo por detrás de la plaza Durbar basta para dar con un puñado de talleres que ha recuperado esta tradición y ya exportan a medio mundo. Uno de ellos es el Om Handicrafts, cuyos cuencos ofrecen todas las garantías de calidad. Porque lo primero que se aprende es que no todos los cuencos son iguales. "Los auténticos están compuestos por siete metales", detalla Abhisek en esta tienda, donde se pueden encontrar también los cuencos considerados más valiosos, "creados en noches de luna llena y con una aleación especial".

En resumen, nada que ver con los que se venden en la calle por unas rupias. Como tampoco tiene nada que ver vivir esta ciudad de día que de noche, una experiencia que se pierde la mayoría de los viajeros. Aunque si es porque se dirigen al Anapurna o a otras cumbres míticas del Himalaya están más que excusados.

15 abril 2018

La influencia de Romana en España

El Imperio Romano ha sido siempre objeto de atención. El poeta Rafael Alberti, huésped de la Ciudad Eterna durante algunos de sus años de exilio fuera de España, escribió en una ocasión: «un español te lleva de su mano y te repite, oh caminante, en vano: si entras en Roma no saldrás de Roma». Roma es impresionante, como impresionantes son las múltiples huellas que dejó, a lo largo y ancho del Mediterráneo, el Imperio de los Césares. En España, los vestigios romanos datan, en su mayoría, de la época imperial y son lógicamente más abundantes en las zonas donde los romanos actuaron con mayor intensidad: todo el litoral Mediterráneo y Extremadura. Para mostrar al público la influencia de la cultura romana en nuestro país, y coincidiendo con el XI coloquio internacional que sobre bronces antiguos ha organizado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el Ministerio de Cultura inauguró ayer, en el Palacio de Velázquez del Retiro, la exposición Bronces romanos en España, compuesta por 500 Objetos procedentes de sesenta museos españoles. Las piezas expuestas resumen las principales actividades de la sociedad romana, donde los bronces estaban siempre presentes por su durabilidad, versatilidad de uso, nobleza y prestigio del material.



«El bronce -explica Luis Caballero, comisario de la exposición- era un material lujoso que unía dos de los aspectos más importantes de la cultura romana. Por un lado el lujo y el poder y por otro la utilidad. Ya sabemos que la sociedad romana era profundamente utilitaria». La muestra Bronces romanos en España está dividida en tres partes: actividades públicas, ámbito privado y actividades económicas. Una serie de textos, legales escritos sobre tablas de bronce, abren la exposición del Palacio de Velázquez. En la «Carta de Tito», dirigida a quattuorviri y decuriones muniguenses, el emperador perdona a la ciudad de Munigua la penalización de 50.000 sestercios sobre la deuda que habían contraído con Servilio Polión. La carta fue redactada el 7 de septiembre del año 79 después de Cristo. La colección de documentos legales sobre bronces no tiene parangón en ningún otro país, incluida la propia Italia.

«Aunque la exposición en público no era necesario para la entrada en vigor de los textos legales, según explica Julian González, Jefe del Departamento de Filología Latina en la Universidad de Sevilla, las tablas de bronce se clavaban habitualmente en los muros de los edificios como revelan los orificios existentes en los ángulos de las tablas». «La autoridad a cuyo cuidado queda encomendada la publicación y difusión de los textos jurídicos en las provincias -añade- es aún hoy una interrogante no solucionada de forma satisfactoria, aunque de forma generalizada se acepta que la publicación tenía lugar localmente, de un exemplum enviado a Roma en escritura cursiva, lo que explicaría los numerosos errores de transcripción». Una de las manifestaciones más típicas del arte romano es el retrato, de los que en la exposición hay magnificos ejemplos: Mellefebo de Antequera, Estatua masculina de Azaila, Dama de Fuentes de Ebro... En estas esculturas, el realismo romano y el idealismo aportado por los escultores griegos se unen de forma magistral. En los retratos se refleja el carácter de la persona, dignificándolo o idealizando de acuerdo con la finalidad propagandística que se pretendía transmitir.

Además de retratos, la muestra también recoge magníficos ejemplos sobre bronces con finalidad militar. La estatua oficial del emperador, por ejemplo, presidía el campamento militar junto a las imágenes de los dioses, las águilas y las enseñas que también se consideraban objetos de culto y se colocaban, por lo tanto en la capilla, lugar que abandonaba cuando todo el Ejército se había marchado del campamento. La estatua Thoracata, de más de dos metros de altura, fechada a finales del siglo I antes de Cristo, es una de las magnificas piezas que, sobre arte militar, se exhibe en esta muestra. Vajillas, juguetes, útiles de aseo personal y amuletos completan esta exposición, abierta hasta finales del próximo mes de julio.

10 abril 2018

Cine de culto para incultos

Es curioso que la memoria que los cinéfilos del panorama internacional guardan de Warren Clarke no tenga relación alguna con la popularidad de la que gozó este actor entre los telespectadores del Reino Unido. Fallecido el pasado miércoles, mientras dormía, tras una breve enfermedad, para la cinefilia internacional, Clarke fue básicamente el Dim de La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971). En efecto, uno de los drugos que osaban mofarse del coro de la Sinfonía n.º 9 de Beethoven, la favorita del nefasto Alex (Malcolm McDowell), cuando la entonaban unos clientes en el bar donde la perversa pandilla que lideraba acudía a tomar su leche especial para las noches de ultraviolencia.



Siendo el caso que Kubrick, ya afincado en Inglaterra, retiró personalmente la película de la cartelera ante la oleada de violencia que provocó entre los jóvenes que asistieron a sus primeras proyecciones –su anticipación de las crueldades de ciertas tribus urbanas de nuestros días es proverbial–, La naranja mecánica no goza en el Reino Unido del prestigio que tiene en otros países. Así pues, para los telespectadores británicos, Warren Clarke fue, antes que nada, el detective Andy Dalziel de Dalziel and Pascoe, uno de los dramas criminales más populares de la BBC. Sus primeras emisiones se remontan a 1996 y fue en ellas donde la fortuna, que hasta entonces le había sido esquiva, se acordó de este impecable actor de reparto.

Nacido en Oldham (Inglaterra) en 1947, Warren Clarke sólo tenía 15 años cuando dejó los estudios para emplearse como chico de los recados en el Manchester Evening News, uno de los principales rotativos de la ciudad. Sin embargo, el futuro del joven Clarke estaba en los montajes de teatro amateur en los que intervino en salas como la Huddersfield Rep o la Liverpool Playhouse. Ya andando los años 60, debutó en algunos espacios dramáticos de la pequeña pantalla antes de convertirse en un intérprete frecuente de Coronation Street (1965-1968), su primer éxito.

Como era casi obligado entre los jóvenes actores de su tiempo, en los comienzos de su filmografía no faltó una intervención en una entrega de Los Vengadores: Invasion of the Earthmen. Dirigida por Don Sharp, uno de los realizadores más prominentes de la época, fue emitida el 27 de marzo de 1968. Siendo Los vengadores todo un mito de la televisión internacional, no sólo inglesa –hoy también del Swinging London–, cumple dar noticia del Rodney Trump al que Clarke dio vida en aquella ocasión.

Ya convertido en un intérprete frecuente en las dos pantallas británicas, tras su colaboración con Kubrick volvió a coincidir con Malcolm McDowell en Un hombre de suerte (1973), una comedia del Lindsay Anderson. Un año antes le había traído a España el rodaje de Marco Antonio y Cleopatra. Dirigida y protagonizada por Charlton Heston, en sus secuencias Warren Clarke recreó a Scarus. Para Krzysztof Zanussi, uno de los grandes del cine polaco, fue el Wladek de De un país lejano (1981), biopic dedicado a Juan Pablo II.

Aunque nunca se sintió tentado por Hollywood, colaboró con Clint Eastwood en Firefox, el arma definitiva (1982) y con Elaine May en Ishtar (1987). Trabajador infatigable, entre series televisivas y películas, Clarke alcanzó los años 90 convertido en uno de los grandes actores de reparto de su país. Fue entonces cuando llegó Andy Dalziel, su primer gran protagonista. Definido por el actor como "un cerdo machista", comenzó a dirigir personalmente algunas de sus entregas a partir de 2000.

02 abril 2018

Frikis más que frikis

Algunos hablan de «mono informático». Los afectados, por su parte, lo consideran, normalmente, como una actividad cotidiana o como un «hobby». Lo cierto, no obstante, es que una nueva generación de «maniacos, adictos y enganchados» está naciendo en torno a determinados usuarios de la informática. En Estados Unidos y en algunos países europeos, el «ordenomaniaco» es una figura suficientemente conocida. El usuario pasa innumerables horas sentado frente a una pantalla fluorescente trabajando o, simplemente, jugando. Hasta aquí todo parece, inicialmente, normal. Los problemas, como suele suceder en estas ocasiones, son suscitados por los profesionales de la Medicina, que creen ver en estas personas un característico síndrome de dependencia que lleva a la soledad, al aislamiento e, incluso, a la depresión, además de otros problemas menores entre los que no se contabilizan los meramente físicos o de visión derivados de inadecuadas posturas frente a las pantallas. Los niños han encontrado en el ordenador un inmejorable compañero de juegos, siempre dispuesto y que atiende fielmente sus instrucciones. Los adultos, por su parte, logran encontrar el amante perfecto que nunca les abandona. Los testimonios de los «adictos» suelen ser suficientemente convincentes. Necesitan del ordenador.



José Alberto Mariñas, jefe de Prensa del Círculo de Bellas Artes, se negó un día a serguir escribiendo con máquinas tradicionales. Ese fue uno de sus primeros contactos con la informática. Aunque el caso de Mariñas no es el ejemplo típico de un «ordenomaniaco», reconoció a EL MUNDO: «Hubo épocas en las que practicaba con el ordenador hasta cinco horas, después de haber terminado mi trabajo». «Cuando se empieza a utilizar un programa concreto que te apasiona -señaló Mariñas- los conflictos familiares suelen ser frecuentes. Esto a mí me ha ocurrido alguna vez». «Algunas mujeres de amigos míos pueden llegar a tener celos del ordenador, pues pasan más tiempo con él que con ellas. Yo no tengo estos problemas, intento compaginar todo, aunque la verdad es que no les salen telarañas a los teclados de los tres ordenadores que tengo en casa». Por su parte, el director de cine Emilio Martínez Lázaro, aseguró tener cierto vicio. «Me gusta hacer programas, aunque realmente sólo soy un aficionado. Yo suelo trabajar con el ordenador los fines de semana, aunque es cierto que se puede llegar a ser un maniaco. Concretamente, tengo un amigo (que trabaja en una empresa de informática) que tiene serios problemas con su mujer. Tanto la mía, como mi hija, suelen ser, afortunadamente, bastante benévolas». Otro caso es el de Rafael de Lorenzo, de la empresa 3M. «Dedico, por mi trabajo, muchas horas al ordenador en la oficina. Luego también trabajo en casa y, aunque tengo una esposa comprensiva, a veces surgen pequeños roces». «Yo no siento -dijo- que me cree problemas, al contrario, me ha hecho conocer gente. El ordenador es un desafío, y trato de conocerlo. Cuando has dedicado muchas horas para lograr algo y, por fin, lo consigues, es gratificante». Por su parte, Jesús Lázaro, director en funciones de la revista Tribuna Informática, aseguró a EL MUNDO: «Los ordenadores han generado síndrome de soledad en algunos usuarios, hasta el punto de que ya se han celebrado simposios sobre el tema. Hoy hay niños que prefieren matar marcianos a jugar al fútbol. Se encuentran muy bien estando solos, y eso fomenta la insociabilidad y el egoísmo». Para Lázaro, «el verdadero vicioso es el niño. En adultos es algo más raro. En Inglaterra, Alemania y algunos países nórdicos, la adicción de los niños al videojuego es grande. Los chavales tienen equipos de poca definición, lo que les lleva a los salones de juego, pues el ordenador les resulta poco atractivo. Esto ya es algo preocupante, puesto que se gastan más dinero». «El egoísmo de los niños se centra en "mi ordenador, mi habitación y mis juegos". En Estados Unidos, hay verdadera adicción, mientras que en Inglaterra se ha llegado al extremo de intercambiar por módem imágenes pornográficas, al igual que antaño se hacía con los cromos. El ordenador se ha convertido en una nueva moda, que ya se ha introducido en España, y que crea cierta adicción».

Pese a todo, existe también la cara del éxito. Francisco javier Paz tenía 12 años cuando se enganchó al ordenador. Hoy, Paco tiene su propia empresa. «Reconozco que soy un vicioso de los ordenadores», manifestó a EL MUNDO. «Te metes en un vicio y no sales. Estas máquinas me han creado una dependencia, y más aún cuando sé, positivamente, que puedo obtener dinero». Paco y su socio, también de 20 años, facturan al año entre 15 y 20 millones de pesetas. Para que este salto fuese una realidad, tuvo que repetir tres cursos en el instituto, elegir sus amigos entre jóvenes interesados en la informática, y «piratear» programas para poder adquirir equipos mejores. «Hace poco -dijo Paco- ví un ordenador portátil, y me gustó tanto que lo compré». Este nuevo equipo lo lleva al Instituto Conde Orgaz de Madrid, donde estudia COU. En las horas libres, en los recreos y ente clase y clase, termina programas de su empresa. Toda una demostración de la proyección útil de la «adicción» al ordenador.

27 marzo 2018

Sol solo hay uno

La teoría del silencio, que, con frecuencia, se adscribe a ciertos aspectos pulcramente respetuosos de la Fiesta o a determinadas circunstancias de índole abstencionista es, sencillamente, una forma lisa y llana de aburrimiento; de tedio mortal, de penuria artística y miseria emocional. Seis faenas (tómese lo de faena en el sentido que se quiera, pero nunca, como conjunto de pases o lidia, acorde con unas normas estéticas o unas pulsiones emocionales) seis silencios; seis toros, seis desastres. Yo no sé si lingüísticamente esa definición de faena es válida o no. Pero, a estas horas de la noche, y a estas alturas de la Feria de San Isidro 1990, es la única que se me ocurre. Y puede que, pese a las urgencias del momento y a imprecisones etimológicas, no sea del todo inadecuada.



.- De lo cual se deduce que en esta Feria ha habido muy pocas faenas. Salvo que se quiera llevar la definición a un terreno sesgado y metafórico, aunque de uso muy castizo y popular. Con lo cual, toda la Feria sería una gran faena; es decir, una tomadura de pelo al aficionado, un golpe bajo, un engaño más continuado que reincidente: la gran faena de Toresma S.A. O ¿es Toresma S. L.? Lo del anonimato es una secreto a voces y a apellidos; lo de Sociedad Limitada es sólo una limitación para ofrecer buen espectáculo, buenas corridas, buena programación; en lo demás, en lo económico y comercial, es una teoría de la rapiña y de la usura. La corrida, por supuesto, no es una visión edificante, diga lo que diga el humanismo taurófilo, como tampoco eran edificantes las tragedias griegas; la corrida es cruenta, como lo eran las tragedias con las salvajadas de los dioses y las fatigas de los humanos disfrazadas de determinismo. 0 sea, algo escasamente ejemplar.

Mas la moral es de un ámbito distinto al ámbito del arte y no es cosa de repetir ahora, tras una tarde de mortal aburrimiento y sombras de sospecha, el tópico empequeñecido por el mal uso, de que de buenos sentimientos está hecho el arte malo. Los toros son también, y puede que, dado el panorama, sólo sean eso, un entramado de relaciones comerciales y ahí sí que tiene que haber, debiera haber, una norma de ejemplaridad moral. , O cuando menos, de respeto a las mínimas leyes de mercado por las que esta sociedad se rige. Yo tengo la imagen de los tratantes de mi pueblo que, sin contratos, sin firmas y con sólo un apretón de manos sellaban transaciones sin sombra de engaño. Me decían hace unos dias que «en el toro» también se funciona así. Pues será, en lo que a Toresma y los aficionados madrileños se refiere, en mecanismos y fórmulas. En cuanto a resultados, todas las operaciones debieran ser revisadas. Vale la ganancia. Pero si ésta es a costa de los legítimos derechos de una de las partes, la operación es fraudulenta.

.- Esta era la ganadería que habia iniciado un espectacular despegue; estos eran los Pablorromeros de leyenda: una mansada que, además, se caía. Una mansada que se remendó con dos mansos más de Manuel Sánchez Cobaleda. Lo que los toreros hicieran o dejaran de con semejante material daba lo mismo. Y si, encima, los toreros llevan uno corrida esta temporada (Curro Durán); ninguna otro(Luis Reina) y J.A. Campuzano, a trancas y barrancas, ha logrado sumar ocho, calibren ustedes, piensen qué es lo que se podía ver. ¿Qué nos queda aún por contemplar? De momento, sólo dos corridas. Pensar esto es ya un descanso. Porque si quedaran más aquí podría verse de todo y ocurrir de todo. Y que nadie piense que se trata de fáciles analogías o de demagogia incontinente si se establecen relaciones entre lo que pasa en el ruedo de las Ventas y lo que pasa en el ruedo ibérico valleinclanesco.

A fin de cuentas, todo el mundo conviene en que la corrida es un microcosmos que reproduce muchos de los aspectos de la sociedad que la circunda. Si contra agricultores armados de acelgas, zanahorias, rábanos, tomates y alguna patata que otra Interior echa a la calle la caballería ¿qué no sería capaz de echarle a los taurinos espectadores si un dia cercan el palco del presidente, al que ya se identifica, esté quien esté, con los intereses de la empresa? Toros, toros en los graderíos, toros como basiliscos y cornalones, y fuertes y duros, de esos que Toresma se guarda en los corrales como batallón antidisturbios. Toros que no se caerán jamás, por los siglos de los siglos, aunque suban galopando hasta la misma baranda del palco presidencial. Justo los que faltan en el ruedo. Pero no se sobresalten, ni se encrespen. Sólo quedan dos, dos nada más. Nunca creí que pudiera tener esta sensación de urgencia, esta necesidad de escapar de una plaza.

18 marzo 2018

Código promocional Fnac

Ecovacs, es la compañía de aspiradoras inteligentes más grande de China siendo número uno en su tierra natal. Hace unas semanas tuve la opción de hacer uno de esos viajes que te cambian la perspectiva de las cosas o mejor dicho de una compañía. Fui a Suzhou, una enorme ciudad industrializada de China, con un hombre casi impronunciable fui allí para conocer la sede central de Ecovac, es una compañía fabricante de robots de limpieza inteligentes que está dando mucho que hablar. Y es que cuando piensas en un aparato autónomo que limpie tu hogar, seguro que la primera marca que te viene a la cabeza es iRobot no es para menos, esta compañía estadounidense ha sabido posicionarse bien en multitud de mercados, con productos de un atractivo diseño y buena calidad por no hablar de qué fue lo suficientemente lista como para llegar en el momento adecuado para colarse en nuestras casas; que puedes adquirir con el código promocional Fnac con un tanto por ciento de descuento.


iRobot sin embargo, no está ni mucho menos sola en este mundillo de aparatos. Y multitud de estanterías, hasta en Amazon, encuentra con la cabeza bien alta, Ecovacs es una firma china que todavía no ha conseguido quitarle el trono a la estadounidense en España, pero ya va campando a sus anchas en otros países europeos como Alemania, dónde ya ha conseguido ser número uno en ventas de robots inteligentes de limpieza para el hogar.

La misma posición ocupa en su país, China, respecto a sus tecnologías son capaces de detectar el suelo que está limpiando, una alfombra o va por una baldosa puede cambiar su modo de absorción para limpiar mejor. Van generando mapas de nuestro hogar para saber cómo moverse y hacerlo de la manera más eficiente posible. Son máquinas preparadas para integrarse con los aparatos de control inteligente de la casa.

No se han olvidado del desarrollo de una app para el móvil, para todas las aspiradoras de la casa y que puedes encontrar en muchos idiomas, incluso en español. Podrás comprobar que zonas ha limpiado o seleccionar en qué habitaciones de la casa no quieres que entre, por citar sólo dos funciones.

En caso de que te preocupe tu privacidad, debes saber que Ecovacs sigue las leyes locales de protección de datos los mapas de rastreo están en el aparato y no en ninguna nube y que los datos que si maneja la firma jamás serán compartidos ni utilizados para ganar dinero. El tema del diseño es también importante para la marca, aunque reconocen que ha cobrado especial atención ahora que han decidido expandirse por Europa, los europeos son muy sensibles al diseño con el mercado alemán en sus manos, los siguientes objetivos pasan por abrir una oficina de diseño en la que seguro que manejarán algunas unidades que me dejaron ver, no fotografiar. Son aspiradores mucho más compactos con acabados muy cuidados, incluido con chasis de madera. Espero que esto no se quede en meras ideas y alguno termine viendo la luz.

Una vez que me explicaron cómo limpiar sus aspiradoras y cómo funciona la gente de Ecovacs me mostró una de sus zonas prohibidas, laboratorios de pruebas, un área en la que de nuevo no estaban permitidas las fotos, pero en las que se pueden ver muchos test por las que estos aparatos tienen que pasar, tanto de electromagnetismo como de temperatura, o por habitaciones de obstáculos y hasta un 100% aislado por el control de ruido que parecía más el estudio de grabación de algún cantante.

En lo que respecta al tema del sonido, este es un aspecto muy importante en Asia, las casas son tan pequeñas que si el aparato genera mucho ruido, y ya mente no lo compran. El paseo que hice por su sede me llevo a conocer su museo, robot Museum, es un proyecto que está abierto al público y pensado para que acudan los más jóvenes. En esta zona de exposición, una especie de humanoide te recibe y te da charlas, se muestra los productos de Ecovacs y de nuevo hace gala de todas sus tecnologías.

Y es que Ecovacs no solamente hace aspiradoras, la marca que se estableció formalmente hace ya unos años, estreno con un dispositivo de este tipo y es del que más variedad tienen, también es responsable de otros cacharros como el primer robot móvil del mundo para la humidificación del aire, o el primer robot limpia ventanas. Cuenta con un asistente de compras robotizado llamado Benebot, está aún en desarrollo y que desean colocar ya mismo muy cercano en los centros comerciales.

La inversión en investigación y desarrollo es la piedra angular de la firma, su jefe de diseño industrial y el mismísimo fundador de la empresa está muy orgullosos. El director general de la firma en Europa, se queda corto a la hora de presumir sobre lo que están haciendo en I + D. A él le pedí que me diera tres claves de porque Ecovacs es diferente al resto, lo muy claro, por su integración en lo que de verdad preocupa al consumidor, la que tiene el producto y por su investigación tecnológica, incluye el mapeo de casas.

Finalmente me pase o me llevo hasta un lugar que no esperaba, una parte de la fábrica dónde se ubica la cadena de montaje, un área donde las fotos siguen estando prohibidas y en las que muchas personas trabajan prácticamente al unísono, llevan sus gorros y sus batas, de diferentes colores, distinguiendo así sus zonas de trabajo. Todo un privilegio haber podido observar una actividad que por lo general no la dejan ver a extranjeros.

El gran caballo de batalla al que ahora se enfrenta Ecovacs, es que decía coger fuerza en Europa y dar el salto al mercado norteamericano, la fuerte presencia de iRobot y la Asociación tan fuerte que esta marca ha conseguido crear con la imagen de los robots inteligentes para el hogar. Algo así como con el iPad y el Apple, mucha gente dice que no se va a comprar un iPad, aunque el dispositivo no pertenezca a la casa de la manzana. Algo así sucede con las aspiradoras autónomas, mucha gente dice quiero un robot inteligente de limpieza para el hogar, sencillamente dicen que quieren una Roomba, independientemente de que pertenezca a una marca u otra. Cuando está idea desaparezca de la cabeza de muchos y se conozca mejor la variedad que existe en los mercados, Ecovacs podrá moverse de manera más cómoda, de ando así esas ideas que tienen para mejorar el futuro del hogar, lo visto no son pocas.


Su hija, María Aya, es la autora del prólogo en el que desvela las características de estilo de la obra de Atín Aya: "Uno de sus grandes aciertos es la gestión del tiempo; su fotografía está llena de pausas a la hora de mirar y a la hora de disparar, y eso le permitió producir y crear desde la honestidad. Su trabajo de creación, el más personal, no es fruto de prisas, ni estaba sometido a plazos de entregas".

Atín Aya se curtió en el fotoperiodismo, de ahí la impronta cercana y cotidiana de sus instantáneas siempre de gran factura técnica y sin artificios.

Ahora es posible detenerse ante sus particularísimas imágenes, las de su última serie: Paisanos. Una colección de fotografías realizadas a sevillanos anónimos, un delicado y profundo homenaje a su ciudad a través del paisaje humano de sus habitantes.

Proyectos y lecturas online las tiene siempre esta gran tienda con sus código promocional Fnac, con los que podrás conseguir un ahorro en tus pedidos.

Mezclar el ojo bressoniano con la tradición pictórica clásica. Detenerse y jugar con el tiempo, hacer que las atmósferas recorran una fotografía, que suenen relojes invisibles en el alma de las imágenes. El fotógrafo sevillano Atín Aya (1955-2007) desapareció demasiado pronto, aún le quedaban por inmortalizar muchos álbumenes, adentrarse en el secreto de las miradas y los paisajes.

La exposición, cuyo comisario es Diego Carrasco, está compuesta por veinticinco fotografías de la serie Paisanos que sigue el mismo espíritu de otras colecciones como Sevillanos, Marismas del Guadalquivir o Imágenes de la Maestranza.

Esta muestra coincide con la publicación de un volumen de PhotoBolsillo, editado por La Fábrica, en el que se incluyen cincuenta y siete fotografías en blanco y negro sus trabajos más representativos.

Sin embargo, en sus fotografías siempre latía un argumento, historias interiores que circulaban en el aire de cada fotografía. Lo que diferencia la mirada del gran fotógrafo, ese que trasciende la realidad para convertirla en arte e inmortalidad.

Este retrato colectivo de Sevilla se puede ver hasta el 31 de octubre en el fórum de Fnac en Sevilla dentro de un gran proyecto que recorrerá Madrid, Barcelona, Zaragoza, Valencia, La Coruña, Bilbao, Marbella o Málaga hasta el verano de 2018.

12 marzo 2018

Viajando como nómadas

Para la gran mayoría hoy acaban las vacaciones, las de verdad y no el espejismo del fin de semana. ¿Se han preguntado ustedes por qué las vacaciones, esencialmente, se resuelven en un viaje? Decía Bruce Chatwin (huidor hacia el primitivismo) que somos viajeros de nacimiento. Pascal -tan contradictorio- se adelantó al declarar (no sin angustia) que notre nature est dans le mouvement. Sí, somos móviles por naturaleza. Lo que nos libera, nos relaja, nos oxigena y nos vuelve más abiertos, tolerantes y sabios, es viajar. (Uno de los más evidentes atrasos de los españoles en épocas pasadas, estuvo en no haber salido -ni física ni mentalmente- de su terruño). El movimiento cura la melancolía, y revolución -salga bien o mal- no es sino la radical necesidad de cambiar, rápidamente.

Todo lo mejor de nuestra humanidad significa viaje. Investigar, progresar, avanzar, saber, comprender, tolerar... Todos son viajes -mentales, personales- hacia zonas desconocidas o nuevas. El problema está -y es nuestro gran drama hoy- en que cuando el viaje se institucionaliza, masifica o robotiza (viajes organizados a sitios prácticamente idénticos) la virtud terapéutica del viaje se minimiza, y ese viajero monótono termina por darse cuenta de que está siendo engañado. Entonces podrá viajar hacia su interior -lo que siempre debiera hacer- y plantearse otro tipo de viaje, que para los ricos puede ser la falsa aventura -dos semanas, con caviar, en el Kalahari- y para otros, menos favorecidos o desesperados, la busca de sendas peligrosas, desde el tripi (to trip, zarpar, viajar) hasta las cavernas sadomasoquistas apócrifas.



Nuestras vacaciones son el viaje que necesitamos para vivir. Pero como todo nos lo están cosificando, reglamentando y secando, ¿qué puede hacer el falso nómada de agosto Madrid-Cullera o Barcelona-Arousa? Por más que se empeñe el poder (de Clinton a Aznar), no vivimos un mundo maravilloso. El capitalismo feroz lo destruye todo -los valores civilizados, digo- y la masificación llega a hacer que libertad sea, prácticamente, una palabra irrealizable. Con agosto no se acaba el viaje. Si lo piensa usted bien, amigo mío, si reacciona, a lo mejor el buen viaje empieza ahora...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...